Amaia por su parte, en este particular viaje lleva una bitácora en la que refleja sus impresiones, en la Muela, (Aragón) de noche se sorprendió con la eólicas y la oscuridad, le parecieron grandes monstruos alienígenas, ella con diez años se admira de las cosas y me gusta observarlas desde su prisma; aferrándome a lo poco que le queda de niña.
Esta bitácora habla de los kilómetros recorridos, de los lugares por los que pasamos, que cosas comemos y sus costos, me gusta viajar con ella porque es inquieta, un rato viendo películas y a los pocos minutos con
Siempre quiere parar en los pueblos y tomar fotos… casi todas las fotos las toma ella, le gustan las flores y las cosas que tengan colorido (en eso salió parecida a mi) me gusta imaginarla siendo una adulta sensible, por ahora que nuestro recorrido empieza, disfruto de verla tan entusiasmada con nuestro proyecto.
Al parecer a las cosas que hizo Dios le otorga mas merito que a las hechas por el hombre, quiere plasmarlas en fotografías. Un día en Zaragoza cruzamos en un funicular y ella no valoró la altura, ni el andamiaje montado, ni como se sostenía el carrito sobre un cable, ella estaba admirada de la fuerza del viento y de cómo poder reflejar esa fuerza en una foto… en grandes construcciones, siempre se acerca a los jardines a las plantas a una flor en concreto e intenta 1 y 100 veces hasta retratarla como ella la ve, es una pasada… en

..la sensibilidad por la naturaleza es realmente un don...este don lo heredo de ti...la fotografia es un elemento que deberian las ds desarrollar mas a fondo.. no por el resultado... sino por el proceso de crear y acerarse a la hermosura de "la rosa", de "la piedra" og de "la rama" de el dia...corremos por el mundo dando todo por hecho...si tuvieramos la sabiduria de parar para oler esa hoja o de ver esa piedra de mas cerca seriamos mas llenos de energia, la energia que nos dan "aquellas pequeñas cosas"...
ResponderEliminar